Archivo de etiquetas| el resto de mi vida

Ahora sí me despido

Cuando empecé esta segunda vuelta de mi educación sentimental, estaba convencida de que ya que no quería casarme ni tener hijos (perdón, ahora sería convivir, casarse era lo que se estilaba en mi época), mi búsqueda iba a ser extremadamente fácil. Con el tiempo me di cuenta de que, además de que me estaba manejando […]

Adiós, Pablo, adiós…

Hola, ¿en qué andás? [Hora] 17/03/2010 17:47 [De] Pablo Cerré fuerte la tapita del celular y lo guardé en mi bolsillo. ¿En qué ando? Acá estoy, ignorándote. ¡Y no sabés el placer que me produce! Me muero de risa al imaginarte preguntándote qué pasa que no te contesto. Como dicen en la tele “Ahora toma […]

Balance y renovación

El consultorio de mi psi sigue más o menos como lo recordaba. Las plantas de living, la radio puesta bajito en Amadeus y el sillón de siempre donde me desplomé al llegar. – No puedo ver nada positivo en todo lo que hice -le estoy diciendo. Supongo que con el tiempo le voy a encontrar […]

La pregunta

Durante el fin de semana me sigue rondando la pregunta de Claudio. ¿Para qué quiero tener pareja? ¿Es fundamental, es deseable, es opcional, es un accesorio agradable? En ese momento la pregunta me enojó mucho y mi primer impulso había sido responder ¡Hay cosas que son obvias! Pero de repente, me doy cuenta de que […]

A oscuras (4º parte)

Me despierto con una sensación de dejá vu. Esto de dormir mal esperando la luz y despertarme  a oscuras ya me pasó. Más exactamente, ayer. Siento que se me acabó la paciencia, el buen ánimo y el solo es cuestión de esperar un poco más para que todo se solucione. De pésimo humor, hago todo […]

A oscuras (3º parte)

Mientras estábamos cenando en un mundo donde todavía existía la electricidad, le mandé un sms a Jorge: Estoy sin luz. Mejor dejemos la salida para otro momento. Te llamo cuando vuelva. Besos Ok, suerte. Besos Según las últimas noticias, para las 22 hs todo iba a estar arreglado, así que después de dar algunas vueltas […]

A oscuras (2º parte)

El lunes a la noche empezó a llover. Juli, Sofía y yo ya habíamos terminado de cenar, cuando la lluvia se transformó en tormenta. No nos preocupamos demasiado. Al contrario, nos gusta ver llover y Caballito, mi barrio, no es una zona que se inunde. Marta, nuestra hada doméstica, se había ido de vacaciones. El […]