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Allá lejos y hace tiempo…


En estos tiempos de retiro espiritual… me gusta cómo suena eso. Le da un tono de elevación que no tiene  “me cansé de ver de cuántas maneras puedo no encajar con otros”. Bueno, decía que en estos tiempos de retiro espiritual  los días transcurren tranquilos.  Por lo menos en lo que a los hombres se refiere.

De hecho durante los casi dos años que llevo divorciada, los únicos hombres que me dirigieron la palabra fueron los que busqué activamente vía match, speed dating o lo que sea. Por supuesto que mi papá y mi hermano me hablan, así como los mozos en los restaurantes y los vendedores del shopping, pero creo que se entiende cuál es la idea.

Ahora que lo pienso bien, Leo fue la excepción. Tampoco tenía otro recurso en ese momento. Fue la primera vez que se me ocurrió buscar después de mi divorcio y no tenía idea de que existían lugares como match y afines.

Pero para contarles cómo conocí a Leo tendría que remontarme veinticinco años atrás  (¿ya pasaron veinticinco años?,¡mejor no pienso en eso!). En el verano ’84-85, un grupo de jóvenes de la cole nos fuimos de viaje a Israel. Habíamos pasado la secundaria bajo la dictadura militar, pero en ese momento creíamos firmemente que con la democracia se come, se educa y se cura. Corrían vientos de destape, no conocíamos el SIDA y nos queríamos divertir.

El primer fin de semana que pasamos en el kibbutz, Leo y yo tuvimos un encuentro cercanísimo y (en retrospectiva) bastante lamentable. Mi experiencia sexual era nula en ese entonces y supongo que la de él también. Como sea, lo nuestro no duró mucho. Unos días más tarde, Leo empezó a salir con Débora, quien continuó siendo su novia hasta la última vez que supe de ellos. Yo, por mi parte, sin demasiada pena ascendí de categoría empezando una relación con el coordinador israelí de nuestro grupo. Y digo que ascendí porque no podía creer que alguien como Yehuda, mucho mayor que yo (tenía como veinticinco años) y que podía elegir entre todas las chicas del grupo me diera bola justamente a mí.

Mi romance con el israelí duró un tiempo, atravesado por algunos detalles como su novia (con la cual vivía en Tel Aviv) y que hacia el final del viaje también se había interesado en Andrea, otra de mis compañeras. Un par de días antes del regreso a Buenos Aires, Yehuda consiguió  convencernos para que hagamos un trío (¿Ya mencioné que en la época post dictadura teníamos muchas ganas de divertirnos?).

Lamentablemente hay cosas que parecen mejor en la teoría que lo que resultan en la práctica. Andrea terminó llorando, yo consolándola y Yehuda enojado y dejándonos con un portazo. En síntesis, la experiencia fue tan desastrosa que me juré en aquellos años que a partir de ese momento, mis encuentros sexuales se iban a componer de: UN HOMBRE + UNA MUJER (YO) y nadie más. Y lo sigo cumpliendo.

Al volver a la Argentina, me puse de novia con Javier (mi ex). Hasta donde llegué a tener noticias, unos pocos meses después, Leo seguía saliendo con Débora. A pesar de estudiar en la misma Facultad, perdimos contacto y no volví a saber nada de él.

Hasta veinte años después.

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24 comentarios el “Allá lejos y hace tiempo…

  1. Te digo, Amanda, ME ENCANTAN las historias que empiezan… veinte años después!! Y no, no creo en eso de que las segundas partes nunca fueron buenas. (Las terceras o las cuartas, puede ser, porque ya me dan la sensación de que no aprendimos nada en el camino, jaaaa!). Contanos. =)

  2. Ay…. los trios…. parece que es un tema importante en la fantasía de muchos…
    A ver que pasó con Leo…. yo si creo en segundas oportunidades…. a mi me pasó… tuve un super romance de 1 año con mi primer novio, el de los 18… en esa época él de 25, 25 años despues…. Y las segundas partes fueron muy buenas!!!!

    😉
    beso

  3. Mi hermana, algunos años mayores que yo, también me cuenta que luego de la disctadura, todos tenían ganas de “divertirse”…que realidad tan distinta a la de ahora…Me acuerdo que ella iba al secundario, escuela pública, con medias azules hasta la rodilla y vincha (se escribe así?) y el guardapolvos impecable!, solo podían ponerse pantalón (color azul y que no fuese jean) en invierno. Obvio que zapatos, nada de zapatillas. Cuando subió Alfonso, a los pocos meses, iba al colegio de zapatillas y jean!. No critico para nada el cambio, solo recuerdo como fue cambiando todo en tan poco tiempo. Y aunque con la democracia no se coma, ni se eduque ni se cure, la elijo por sobre las dictaduras militares sin pensarlo. El tema del sida fue terrible, me acuerdo en la tele que la llamaban la “peste rosa”!!!!! y que solo le agarraba a los homosexuales…pufff…qué epocas ! y eso que yo apenas tenía 12 años… Te reencontraste con Leo? hay que esperar al lunes? ahhhh fue sin buscarlo ?. Buen finde! y gracias por los recuerdos que trajiste a mi mente al leer el post.

    • Tu hermana fue afortunada, a nosotras no nos dejaban usar pantalones jamás.
      Fue una época maravillosa ¡teníamos tantas esperanzas! Pero, aunque no todas se cunplieron, no hay punto de comparación con lo que fue vivir aquellos años.
      ¿El SIDA? ¡La peste rosa de los homosexuales! y después de los drogadictos, pero no se nos ocurría que alguien conocido pudiera contraerla (y lo mal que hacíamos)

      Besos

  4. me encantó la historia, muy divertida!

  5. Los tríos, cuartetos y todo eso!
    Estoy como vos, hombre-mujer y a puertas cerradas.
    Qué bueno habrá sido ese viaje!
    Qué intriga con Leo!
    Beso 🙂
    Lady Baires

  6. Yo también creo que hay que dar segundas oportunidades.
    En este caso, no se si a Leo, pero sí dale una nueva oportunidad al trío 😉
    Saludos.

  7. Estas manejando muy bien el suspenso, espero ansiosamente al lunes!

  8. Tengo amigas que están en un kibutz ahora. I miss them.

    Y vamos a ver que pasó con Leo. Creo que las segundas partes no tienen por qué ser malas.

    • Yo estuve en un kibutz en el Neguev, que era re cool para nuestra mentalidad post Proceso. Hasta tenían películas porno en la videoteca. ¡En los ochenta! No lo podíamos creer…

      Besos

  9. Esto se pone cada vez más interesante.
    Saludos y buen fin de semana.

  10. mmmm se está poniendo interesante la historia de Leo…

  11. sos una genia, amanda, en serio

  12. Muero de intriga, quiero saber como sigue la historia… que suena prometedora.

    saludos

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