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El último año que estuvimos juntos (I)


A pedido de Ana que pregunta por qué me separé

Todos los matrimonios tienen crisis. Algunas son terminales, pero no es fácil darse cuenta desde adentro. Javier y yo habíamos tenido una muy grande hacía unos años, que me hizo plantear la separación. Ninguno de los dos estaba preparado en ese momento, por lo cual nuestro matrimonio continuó, pero representando una desilusión y un problema para los dos.

El último año que estuvimos juntos, Javier hacía una vida prácticamente independiente. Un motivo clásico de pelea a lo largo de los años, fue lo poco que se dedicaba nuestras dos hijas y a mí a causa de sus múltiples ocupaciones reales o imaginarias. Sin embargo en los últimos tiempos dejamos de pelearnos por las mismas cosas de siempre y comenzamos a ignorarnos.

Claro, en ese sentido el tenía más posibiliddes que yo. Sin ninguna participación en la crianza de nuestras hijas, no tenía inconveniente en ir a dormir a un departamento que tenía para alquiler temporario a turistas o salir con sus amigos los fines de semana.
Para todos los que piensan que cuando no dormìa en casa me estaba engañando, les aseguro que no. Algunos de ustedes me creerán y otros no. Yo estoy segura de que en nuestro divorcio no hubo terceras personas.

Antes de llegar a ese punto, yo ya había hecho más o menos todo lo que se me había ocurrido para mejorar mi matrimonio. Sin embargo, ni mi terapia, ni unas sesiones de terapia de pareja, ni un sexólogo muy mediático pudieron ayudarnos en encontrar una solución definitiva. Probablemente no la hubiera.

Pero lo peor, es que después de más de vente años juntos empezó a criticarme. De repente, yo hacía todo mal. Entre mis faltas contaban desde estar dando una pésima educación a las chicas hasta que la casa estuviera sucia. Hasta ese entonces habíamos funcionado con el pacto implicito de “Javier se borra, pero después se banca las decisiones de Amanda calladito”. El cambio de reglas a “Javier no solo se borra, sino que critica”, me cayó pésimamente.

Nunca habíamos estado separados, pero un día un proveedor importante regaló un viaje de placer a los gerentes de la empresa donde trabajaba. esa mañana de diciembre, Javier se preparaba feliz y expectante. Mientras tanto yo estaba engripada, me tenía que ir a trabajar y no sabía como llevar a las chicas a la escuela en medio de un diluvio.

Hizo una sugerencia estúpida sobre que llamara un taxi para ir al colegio (¡Si, a las 7.30 un día de lluvia! Como si alguno fuera a venir para hacer un viaje de 7 cuadras…) y se fue.
A lo largo de ese día, me dí cuenta con una claridad aterradora de que no quería verlo nunca más en mi vida.

Pero con Javier a 3000 km las próximas dos semanas, el problema era cómo decírselo.

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15 comentarios el “El último año que estuvimos juntos (I)

  1. Esto no está escrito por una mujer..

  2. Vanina: me prodrías preguntar sobre cómo se siente un dolor menstrual, cómo fueron mis partos, cómo se pone un tampón, el dilema de elegir ropa interior cómoda y que no se te clave en zonas íntimas… y no dudarías de que soy mujer 🙂

  3. En ese tema tan recurrente (e interesante) de las diferencias entre hombres y mujeres, la distinta forma de pensar, de encarar la vida y los problemas, etc. etc. me muero de curiosidad por saber que llevó a Vanina a pensar que no eras mujer!!!!
    Tengo una hipótesis: como es un tema que tenes bien claro y que sucedio hace tiempo, el relato es desapasionado, descriptivo, “objetivo”. Quizá asociamos mujer con relatos inundados de afectividad, contradicciones, dudas, etc.

    (Vanina: es mujer, te doy mi palabra)

  4. Me pareció tan insólito de que alguien dudara que soy mujer que mi primera reacción fue decir: ¡Sí, lo soy! Pero es interesante lo que plantea Ana C. y coincide con lo que pensé después. Hay cierta objetividad y distancia en el relato. Esto es porque mi divorcio ya es historia pasada (y pisada). Quizás pueda ser visto como un estilo más masculino.

    Vanina: me encantaría que nos contaras que te hizo pensar eso.

    Y los demás, ¿qué piensan?

  5. yo estoy segura que amanda es mujer y tambien me intriga por que alguien puede pensar lo contrario

  6. No te preocupes Amanda, no hay nada que demostrar. Por ahi tambien te van a escribir que lo que uno relata no parece real, que es algo inventado, los “comprate una vida” estan en todas partes y no podian faltar en internet. Son los riesgos de tener un blog.
    Un beso

    • Carlos: no me preocupan las teorías que pueda hacerse cada uno. Pero sí me pasó leer algo y sentir que fue escrito por una mujer (o por un hombre). ¿Qué es lo que nos lleva a pensar eso? ¿Qué habrá visto Vanina para pensar que podría ser un hombre? Es solo curiosidad…
      Un beso

  7. Hola, acá estoy. Soy Yanina, no Vanina.
    Primero me encantaría contestarle a Carlos: Los agresivos están en todas partes, no podían faltar en internet. Tu comentario es la prueba. Nadie acá agredió a nadie hasta tu llegada.
    Ahora si, sigo con lo importante:
    Literariamente, el ejercicio de escribir con el punto de vista del otro género es todo un desafío. Creo que es la distancia en el relato de los hechos lo que me hace pensar en un hombre hablando de una vivencia de mujer. Tenés una cadencia muy similar a la del autor de “hablalo con mi abogado”, pero puede deberse simplemente a la influencia de la lectura.
    Es buena la teoría de Ana C.
    Saludos, Amanda.

    • Hola, Yanina: te rebautizamos porque parece una V con el subrayado.

      Te agradezco la aclaración. Me imaginé que era eso lo que te había dado esa impresión. Pero es la distancia que surge del tiempo y de las cosas que ya fueron. No me siento muy identificada con el estilo de Esteban en Hablalo con mi abogado, pero ¿quién sabe?

      Un beso

  8. Gracias por contestar mi pregunta…!!
    Al tema que surge ahora, sobre si sos mujer, la verdad que ni se me hubiera cruzado la idea de que no lo fueras, y planteada esa posibilidad, releí todo a ver si algo daba esa idea, pero ni ahi.

    Hay estilos femeninos o masculinos para escribir, o es simplemente estilo?

    un beso

    • Ana: de nada 🙂
      De todos modos fue interesante en qué derivaron los comentarios, porque yo tampoco sé si hay estilos femeninos o masculinos. Quizás sí, o probablemente uno escriba desde su punto de vista. Por ahí hay un estilo de profesional de clase media, que sé yo…

      Un beso

  9. Completamente de acuerdo lo desapasionado del relato es lo que debe haber heccho pensar a Yanina que eres hombre, por otro lado no se si hay estilo femeninos o masculinos demasiado marcados, de hecho hay narradores literarios que no corresponden necesariamente con el sexo de los autores a los que se les cree todo lo que dicen… no se

    Isa

  10. Ojo, desapasionado es por la distancia temporal, se entiende, no por la falta de verdad en tu texto…

    • Isabel: es un tema de debate muy intenso. Prometo buscar y poner algo más teórico sobre eso porque es muy interesante. Pero también lo es lo que cada uno opina.

      Claro, en su momento fue todo menos desapasionado 😦
      Besos

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